Al entrar en diciembre, tenemos la sensación de que el año ha pasado bastante rápido, pero durante esta época de paz y bienaventuranza, también podemos ser conscientes de un sentimiento tangible, de un impulso imperioso que proviene de nuestro interior.
«Conforme nos acercamos a la época de Navidad, quizá todos sientan —al igual que yo— un creciente gozo y fervor espiritual, asà como un anhelo más intenso por Dios», dijo Sri Daya Mata en una ocasión, y añadió: «No quiero desperdiciar mi tiempo en esta vida».
La práctica sincera de los métodos cientÃficos de meditación, como los que Paramahansa Yogananda impartió en las enseñanzas de SRF, puede permitirnos aprovechar al máximo el precioso tiempo que tenemos y realizar, como aconsejó Paramahansaji, una celebración de la «Navidad espiritual» que infunda propósito y profundidad a nuestras festividades sociales. Lo que eso significa, dijo, es experimentar en profunda comunión divina la Conciencia CrÃstica universal —la amorosa inteligencia divina del EspÃritu que impregna toda la creación— que se manifestó en Jesús y en todos los demás maestros liberados a lo largo de los tiempos, y que está latente en nuestras propias almas.
«Recuerda que, en tu conciencia despierta por la meditación, Cristo puede renacer cada Navidad o en cualquier otro momento». Esto es lo que nos ha asegurado Paramahansaji. «Haz que el Cristo desconocido se vuelva conocido para ti cuando comulgues con él como el siempre renovado y siempre creciente gozo de tu profunda meditación diaria».
¿Le gustarÃa empezar a prepararse, a partir de ahora, para recibir más gozo cada dÃa y aprovechar al máximo lo que esta sagrada época le puede brindar?
Pasajes de las charlas y los escritos de Paramahansa Yogananda:
La verdadera celebración de la Navidad consiste en experimentar en nuestra propia conciencia el nacimiento de la Conciencia CrÃstica.
El amor que la mayorÃa de las personas siente por sus familiares y amigos más queridos, Jesús lo sentÃa por el mundo entero y por todo ser vivo. La Conciencia CrÃstica, cuyo amor todo lo abarca, nació en el cuerpo de Jesús, en el cuerpo de Krishna, en el cuerpo de Buda.
Te insto a celebrar en verdad el nacimiento de Jesús, percibiendo dentro de ti su amor universal, su capacidad de perdón, su carácter, su espÃritu de renunciación y su devoción, y sintiendo el amor crÃstico por todas las razas hermanas y toda criatura viviente.
Suma a tus festividades sociales el segundo advenimiento de Cristo: su advenimiento a tu conciencia meditativa. Cristo es apenas una vislumbre en las festividades navideñas; pero en la cuna del éxtasis divino de la meditación, puedes verle y percibirle como una realidad eterna y siempre gozosa.
[Nota: En 1931, Paramahansa Yogananda inauguró en SRF la costumbre de celebrar un oficio de meditación de todo el dÃa durante la temporada navideña, que este año se realizó el 17 de diciembre. Hablando en una de estas meditaciones de todo el dÃa, desde un estado de comunión divina, Paramahansaji expresó:] Al experimentar la dicha de Dios, comprobarás que el tiempo no existe, y sabrás que jamás has de morir. Cada dÃa disfruto de esa conciencia. No me agrada mostrarla exteriormente. En realidad, no puedo mostrarla; es demasiado delicada y preciosa. He atrapado al Señor en la red del amor. Espero que en este dÃa hayas sentido la presencia de Jesús el Cristo tal como yo la he sentido. Jesús se me presentó una vez hoy como un niño pequeño; pero después ya no apareció ante mà con forma, sino que permaneció conmigo sin forma, como Gozo eterno, Luz eterna.
Éste es mi canto de Navidad que te ofrezco para que a través de la práctica de la meditación diaria prepares la cuna de tu conciencia y puedas contemplar al niño Cristo Infinito reposando allà de nuevo. Durante esta sagrada época, ora profunda y prolongadamente hasta que cada dÃa se convierta en una verdadera Navidad mediante tu comunión divina.
Al esforzarte por comulgar con Dios, con Cristo y con los grandes Maestros, en Navidad, te prepararás para afrontar de un modo óptimo el nuevo año que está próximo a comenzar. Es una forma maravillosa de iniciar el año nuevo.
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octubre 09, 2024